SE RECORDO EN PUERTO DESEADO EL DIA MUNDIAL DE OBSERVACION DE AVES


Dos ONG de Puerto Deseado participaron de dos eventos mundiales con actividades  relacionadas a las aves silvestres, el pasado sábado 9 de mayo: el Día Mundial de las Aves Migratorias y el Gran Día Mundial de Observación de Aves.
A la mañana del sábado 9 de mayo en Puerto Deseado, el tema “Avutarda”, del popular Gato Osses, resuena en la radio. La emotiva canción que también recuerda a las aves migratorias en su día, fue solicitada a los conductores del programa por Raquel, una de las integrantes del Club de Observadores de Aves de Puerto Deseado (COA Puerto Deseado). Poco antes, Annick, coordinadora e integrante de la misma ONG, abría las cortinas al levantarse y observaba una garcita bueyera, un ave migratoria, caminando por el patio de su casa, la primera especie observada del día. La pauta estaba marcada,  pensó, este día pase lo que pase, hay que salir a observar aves  para participar del Gran Día Mundial de Observación de Aves, que consiste en registrar  el máximo de especies de aves entre todos los observadores del mundo durante un solo día y compartir estos registros en la plataforma online eBird!
 Este tipo de iniciativas se describen como de ciencias ciudadanas, ya que aportan datos valiosos para la ciencia y la conservación a través de la participación de personas comunes que pueden no ser científicos.  Pese al clima inhóspito, nubes bajas, lluvia, viento y frio, tres temerarios observadores del COA Puerto Deseado salieron a afrontar la intemperie con la esperanza de encontrar varias especies distintas y sobre todo aquellas que aportarían registros diferentes al resto del mundo, o sea aves difíciles de encontrar, de distribución acotadas o endémicas.  Después de manejar varios kilómetros en  caminos de ripio y barro, de recorrer los cañadones de la Reserva Provincial Ría Deseado, las lagunas del pueblo y  la costa del mar, el resultado fue bastante sorprendente en cuanto al número de aves encontradas: 47 especies, de las cuales, un registro único para ese día en todo el mundo: un pingüino de penacho amarillo, especie emblemática de Puerto Deseado, que había venido a descansar a una playa cercana.
Al oscurecer, el día aun no terminaba, mojados y embarrados, los observadores todavía tenían otra meta: compartir una charla y la proyección de un documental sobre las aves migratorias en la Fundación Conociendo Nuestra Casa, donde los esperaba el resto del equipo y los numerosos  jóvenes monitores de la fundación. A raíz del documental “Viajeros. Unidos por el Estuario” realizado por la Asociación Ambiente Sur, surgió un conversación interesante sobre los peligros que tienen que afrontar las aves migratorias a lo largo de sus largos viajes trans-hemisféricos, en sus distintos sitios de escala: tales como la predación natural, la destrucción de sus hábitats, la sobrepesca,  las presencia de especies introducidas, los disturbios continuos en sus sitios de descanso por la presencia continua de vehículos y animales domésticos, la contaminación y la basura. Los monitores se dieron cuenta que muchos de estos problemas tienen un origen antrópico, y en algunos casos, sus propios comportamientos o los de sus familias son claves a la hora de querer ayudar a conservar la naturaleza y su habitantes.  Atar su mascota, no salir de los caminos con los cuadriciclos o separar los residuos para su reciclado, son algunas de las numerosas acciones que permiten mejorar la vida de las aves migratorias.
Trabajo en red
La excelente charla de la bióloga Annick Morgenthaler fue complementada con las claras explicaciones de los funcionarios municipales Christian Herrera y Gustavo Vargas sobre la disposición de plásticos y residuos orgánicos, así como también de Chantal Torlaschi, docente, bióloga y funcionaria del Consejo Agrario Provincial.