PILAR OCAMPO Y SU EXPERIENCIA CON EL PROYECTO PATAGONICO DE LA UCA

Cuando le dije a mi vieja que me había sumado al “Programa de Investigación Patagónico” de la facultad y que en una semana me iba a subir a un colectivo con 15 personas que no conocía, e iba a viajar a 36 horas hasta Santa Cruz me dijo "Estás loca, te vas a cagar de frío" 
Llegamos a Comodoro Rivadavia después de 28 horas de colectivo y todavía nos faltaba para llegar a Puerto Deseado. 
Ese mismo día llegamos tarde a Deseado y nos hospedamos en casas de familias del lugar. Gente amable y cálida como Jorge Ribaya, Marcos Oliva Day. Nos acomodamos, nos bañamos y dormimos. Sabíamos que al día siguiente nuestra travesía continuaba, nos faltaban 90 kilómetros de tierra arcillosa para llegar a nuestro destino, Cabo Blanco. 
Alex, para los que no lo conocen, fundador del Programa Patagónico, se nos acercó y nos mostró una casa destruída, con olor a pis , quemada y sin piso. Nos explicó que al lado de esa casa había otra y que esos cachos de construcción que quedaban habían sido parte de un pueblo que se había formado para trabajar en unas salinas cercanas. 
"Las vamos a reconstruir, tomemos medidas de todo" 
Hicimos lo que nos pidió, algunos tomaron medidas otros sacamos fotos de cada parte de la casa para pensar en cómo sería esta reconstrucción.
Volvimos a Buenos Aires con tantas ideas que no sabíamos por dónde empezar. 
Volví 5 veces más a Cabo Blanco. Pasamos cumpleaños, un año nuevo, hablamos de nuestros futuros, de nuestras aspiraciones como alumnos. Compartimos y escuchamos muchas historias con los miembros de la Armada que hacían de guarda faros. 
Aprendimos uno de los otros, de la naturaleza. Nos enfrentamos al frío y a mal tiempo, al no bañarse por días (por la falta de agua) al viento de 30km por hora (saquen la cabeza yendo a 30 con un auto, ahora imaginen ese viento frío de mar constantemente).
Definitivamente el lugar más lindo del mundo. 
Es el más lindo por lo que se creó, no solo la construcción de las casas y la revalorización del lugar. El trabajo en equipo, el compañerismo, la amabilidad y la infinita ayuda que recibimos de la gente de Puerto Deseado. 
El "Proyecto Cabo Blanco" es sólo uno de los tantos que se hicieron a lo largo de estos 20 años. Fue el que más quise, lloré contando de qué se trataba y de lo que habíamos logrado...
Pueden cerrar el Programa Patagónico, pero nunca van a cerrar lo que hicimos. Pónganle todas las cintas de seguridad a las puertas que quieran. Ustedes están adentro de esa jaula de desconocimiento, dejadez, aburguesamiento y papelerío. Nosotros somos libres y muy concientes de lo que hicimos por nuestro querido PIGPP por nuestra Patagonia, por Cabo Blanco y por nuestras vidas.

Si vieja, me cague de frio. Pero también fui muy feliz.

 

PILAR OCAMPO