OTRA PROFESIONAL QUE SE ALEJA DEL HOSPITAL

Adiós...
Hasta siempre.
..

Palabras y frases que pensé decirlas más adelante... en otro tiempo.
Pero he decidido que sea HOY.
Durante estos últimos días se han sucedido en mi mente imágenes, charlas, momentos que he vivido en estos 12 años. Es mucho tiempo... y les puedo asegurar que siento que fue ayer que llegué llena de ilusiones, con objetivos personales y laborales.

Llegué a esta ciudad y decidí quedarme para poder "trabajar" como ya venía haciéndolo en el AMBIENTE HOSPITALARIO Y PUBLICO. Muchos hablaban mal de aquellos que trabajaban para el ESTADO. Caramba... qué ignorantes...

TRABAJAR EN UN HOSPITAL ES UN ORGULLO.
Yo lo elegí desde hace 22 años en mi tercer año de estudiante de Medicina, cursando Semiología, la materia madre de la clínica, cuando entré por primera vez a una habitación a revisar a un paciente con diagnóstico de Síndrome Ascítico Edematoso y supe que iba a elegir ser MEDICA CLINICA, porque, les digo, no hay nada más gratificamente que conocer a una persona en un todo para poder paliar su dolencia.

Por eso digo que es una gran satisfacción personal haber trabajado estos años en el Hospital, y haberlo hecho como MEDICA INTERNISTA.

Debo reconocer que en este recorrido personal he aprendido mucho en lo profesional como así también en lo personal, ya que estuve fuertemente acompañada por mis compañeros, que en el inicio fueron la Dra. Meisz con el Dr. López. Luego llegó mi gran amiga y compañera la Dra. Oitana y para completar los "4 mosqueteros" llegaron el Dr. Huerta y el Dr. Schenone.

También debo decir que para un médico internista es fundamental contar con su equipo, su mano derecha, ENFERMERIA. Y es así que los enfermeros del sector clínico-quirúrgico fueron fundamentales en mi trabajo diario.
He confiado en sus capacidades más de lo que creen y es por eso que los he llamado aparte con un... "corazón, querés venir?" (carpeta en mano), y si alguna vez no se entendió, lo aclaro... "pueden más de lo que creen".

También ser MEDICO INTERNISTA y contar con un equipo de Nutricionistas y Kinesiólogos con ganas de acompañar en el trabajo diario, es una suerte... GRACIAS.

Trabajar con colegas de otros servicios, interconsultarnos para favorecer al paciente, contar con bioquímicos, técnicas hematólogas, radiólogos, secretarias, personal administrativo, las chicas de cocina con las "tostaditas" y ese rico pedacito de budín especial para endulzar quiás esa noticia amarga, las chicas de limpieza, los chicos de mantenimiento arreglando alguna manija rota, Rodrigo ajustando el volumen de la compu... para lograr poner música en el estar esos días en que la música aplacaba a las fieras... un poco cada uno... cada uno en su función pero complementándonos porque "nadie es imprescindible", pero claro que sí... TODOS SOMOS NECESARIOS.

En fin... balance final: siento que he sido afortunada por trabajar de lo que elegí hace 22 años... seguiré haciéndolo desde otro espacio, siempre fiel a mis principios y mi esencia.

Les deseo a cada uno lo mejor, y deseo para NUESTRO HOSPITAL que aquellos que han aceptado estar a cargo tengan objetivos nobles en pos de mejorar el funcionamiento, ponderando a quienes vienen trabajando y corrigiendo a quienes están "becados" para que el ser parte de un HOSPITAL PUBLICO siga siendo un orgullo.

Un abrazo y hasta siempre
Alejandra Sampedro