EL ORDEN, SEMANARIO INDEPENDIENTE, CUMPLE 95 AÑOS. PREGUNTAS SOBRE EL FUTURO DE LA PRENSA ESCRITA

La historia de este semanario comienza en 1920 gracias a la poderosa decisión de un grupo de comerciantes y ganaderos de la zona, que reclamaban que se cumpliera con «el orden» constitucional, para que Deseado tuviera su municipio elegido por el pueblo. Objetivos altamente democráticos y republicanos orientaron a aquellos hombres, y a lo largo de casi un siglo EL ORDEN siempre defendió toda iniciativa tendiente al desarrollo deseadense, la mejora de sus servicios, sus comunicaciones, y siempre con el criterio de «semanario independiente».
Actualmente podemos decir que, tras el golpe hiperinflacionario de 1989, venimos en una continuidad digna de celebrar. Desde 1992, modificando el formato para poder imprimir el periódico en nuestra ciudad en una máquina propia, sin subsidios estatales y con la colaboración silenciosa de un empresario local, pudimos retomar la presencia del semanario dirigido desde 1920 por Ramiro Ramos.
 
Ahora es tiempo de hablar claro y sin vueltas, como siempre tratamos de hacerlo. 
La prensa escrita está en crisis en todo el mundo. Diarios que pesaban un par de kilos en su edición dominical han ido adelgazando notablemente y algunas revistas bajaron un cincuenta por ciento sus ventas. En esto tiene una gran influencia el crecimiento de los medios digitales y las redes sociales, con su inmediatez, su impunidad legal para el agravio y la calumnia que atraen a mucho público, sumado a su gratuidad. 
Estos fenómenos afectan a los grandes medios, pero algunos cuentan con radios, canales de televisión y negocios anexos que les permiten solventar sus estructuras y contar con mayor o menor grado de rentabilidad.
El reclamo de algunos medios críticos hacia el gobierno está referido a la distribución de la pauta oficial, o sea la publicidad que paga el gobierno. 
Los medios chicos, los medios orgullosamente llamados «de pueblo» ni siquiera entran en ese debate. La «pauta» es para los diarios de las capitales y las grandes ciudades, en muchos casos proporcional al nivel de adulonería hacia los gobernantes de turno y al nivel de crítica hacia los adversarios. La pauta, generalmente, suele ser para los amigos.
Nuestros gobernantes nacionales, provinciales, diputados nacionales y provinciales, etc., (peronistas, radicales y de todo color) tienen la penosa costumbre de hacer que sus secretarios escriban y envíen floridos mensajes para los aniversarios, nos palmean cordialmente cuando ven una cámara, pero manifiestan la peor indiferencia hacia un elemento informativo y cultural como es la prensa local, la que refleja semanalmente la pequeña historia de la ciudad. Salvo el municipio y el concejo deliberante de Puerto Deseado, que publican sus gacetillas con una tarifa módica, la mayoría de políticos y empresarios desprecian o peor todavia, ignoran el valor de la prensa escrita local. El destino es incierto, pero nosotros seguimos cumpliendo con esta responsabilidad, y esperamos seguir muchos años más.
Este libro se imprimió en la imprenta de la Legislatura de Santa Cruz gracias a gestiones del diputado Roberto Fernández.