DOS BARCOS, CASI UN MILAGRO

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INTENSA JORNADA DE TRABAJO EN EL MUELLE DE PUERTO DESEADO

Luego de varios días de parate, el puerto local se vio favorecido por la llegada de dos buques pesqueros que le dieron un poco de oxígeno a la actividad.

Se trata del centollero Talismán que arribó el martes con 80 toneladas de centolla, y el Argenova XIV que arribó en la mañana del jueves de la semana pasada con 90 toneladas de merluza negra y pese a la agobiante jornada de calor que rozó los 38 grados, la embarcación  operó en 2 turnos ocupando alrededor de 50 estibadores y 5 camiones que se turnaron llevar la materia prima

“Estamos respetando la misma tarifa del año pasado que son 270 la hora porque necesitamos trabajar”, señaló un camionero mientras aguardaba a que se  completara la carga.

El trabajador añadió que esperaba que este año los poteros eligieran el muelle para sus operaciones ya que el calamar es el recurso que más trabajo genera en tierra “porque mueve volúmenes muy importantes”

Vieirasa 18 a Mar del Plata

Un buque que también esperaba turno, aunque en esta ocasión para su  alistamiento fue el Vieirasa 18, nave de la firma Vieira Argentina que cerró un contrato de charteo con la coreana Arpepa y salió en pilotaje rumbo a la ciudad de Mar del Plata para ser ingresada a dique  para algunas reparaciones de rigor en vistas de la inminente apertura de la zafra del calamar.

MAR Y PESCA